Hasta 1995, el Código Penal español castigaba el parricidio como un delito propio, con nombre y artículo específicos. Hoy la palabra sigue abriendo informativos cada vez que una persona muere a manos de un familiar, pero ya no aparece en la ley. Quien recibe una noticia así, sea en Albacete, en Cuenca, Cartagena o en cualquier otro punto de España, suele hacerse la misma pregunta: qué pena corresponde y qué va a pasar en el juicio.
Entender cómo funciona hoy el sistema es el primer paso. El segundo es no improvisar.
¿Qué es el parricidio? Significado, origen y términos afines
El parricidio es dar muerte a un ascendiente, a un descendiente o al cónyuge. Así lo recoge el Diccionario panhispánico del español jurídico, que lo clasifica como término histórico y penal. En el uso corriente se emplea sobre todo para la muerte de un padre o una madre a manos de un hijo.
La palabra procede del latín parricidium. En el Derecho romano ya se consideraba un crimen especialmente grave, castigado con penas más duras que el homicidio común.
Junto al término general existen otros más precisos, que identifican quién es la víctima:
| Término | Víctima |
|---|---|
| Parricidio | Ascendiente, descendiente o cónyuge (término general) |
| Patricidio | El padre |
| Matricidio | La madre |
| Filicidio | Un hijo o una hija |
| Infanticidio | Un recién nacido |
| Uxoricidio | La esposa |
| Fratricidio | Un hermano o una hermana |
Ninguno de estos términos es hoy un delito en España. Son palabras descriptivas.
¿Existe el delito de parricidio en el Código Penal español?
No. El parricidio dejó de ser un delito autónomo con la entrada en vigor del Código Penal de 1995.
Hasta entonces, el artículo 405 del Código Penal de 1973 castigaba como parricida a quien matara a su padre, a su madre, a su hijo, a cualquier otro ascendiente o descendiente o a su cónyuge. En su redacción original, la pena prevista llegaba hasta la de muerte.
El legislador de 1995 suprimió esa figura, igual que el infanticidio. Desde entonces, la muerte de una persona solo puede castigarse como homicidio o como asesinato, sea quien sea la víctima.
El vínculo familiar no desapareció del sistema. Cambió de lugar: dejó de ser un tipo penal y pasó a ser una circunstancia que modifica la pena. El nombre se perdió; el peso del parentesco, no.

Cómo se castiga hoy matar a un familiar: homicidio, asesinato y parentesco
Lo que antes se llamaba parricidio se califica hoy con los artículos 138 a 140 del Código Penal vigente, publicado en el BOE. La calificación depende de cómo se produjo la muerte, no de quién era la víctima.
| Delito | Cuándo se aplica | Pena de prisión |
|---|---|---|
| Homicidio (art. 138) | Matar a otro sin ninguna circunstancia del asesinato | De 10 a 15 años |
| Asesinato (art. 139) | Con alevosía, por precio, recompensa o promesa, con ensañamiento, o para facilitar otro delito o evitar que se descubra | De 15 a 25 años (mitad superior si concurren dos o más circunstancias) |
| Asesinato agravado (art. 140) | Víctima menor de 16 años o especialmente vulnerable, muerte tras un delito sexual, autor integrado en organización criminal, o más de dos víctimas | Prisión permanente revisable |
Sobre esa base, el parentesco actúa como un factor de ajuste. Puede desplazar la pena hacia la parte alta del marco legal o, en casos excepcionales, hacia la baja.
En el ámbito doméstico, la frontera entre homicidio y asesinato suele girar en torno a la alevosía. La víctima no espera el ataque de alguien con quien convive, y la acusación puede apoyarse en esa circunstancia para pedir la calificación más grave.
La diferencia entre una calificación y otra puede suponer más de diez años de prisión. Por eso la batalla jurídica empieza en la calificación de los hechos.
¿Cuándo el parentesco agrava la pena y cuándo puede atenuarla?
El artículo 23 del Código Penal regula la circunstancia mixta de parentesco. Se llama mixta porque puede agravar o atenuar la responsabilidad, según la naturaleza, los motivos y los efectos del delito.
Se aplica cuando la víctima es o ha sido:
- • Cónyuge del autor o persona ligada a él de forma estable por una relación de afectividad análoga.
- • Ascendiente, descendiente o hermano del autor, por naturaleza o adopción.
- • Ascendiente, descendiente o hermano del cónyuge o conviviente del autor.
En los delitos contra la vida, la regla general es que el parentesco agrava. El Tribunal Supremo, en sentencia de 19 de julio de 2018, sostuvo que esa agravación no depende de que exista cariño entre agresor y víctima. Su fundamento es objetivo: el mayor deber de respeto que impone el vínculo familiar.
Esto tiene una consecuencia práctica. La defensa no puede neutralizar la agravante alegando que la relación estaba rota o que no había trato. Si el vínculo existe o existió en los términos del artículo 23, la circunstancia opera.
Cuando la víctima es mujer y el autor su pareja o expareja, puede entrar en juego además la agravante de género del artículo 22.4 del Código Penal. Si ambas circunstancias pueden aplicarse a la vez sobre los mismos hechos es una cuestión técnica que conviene analizar caso por caso. Sobre este ámbito, puede consultar nuestra página de abogado violencia de género Albacete.
La atenuación por parentesco en un homicidio es excepcional. No se puede construir una estrategia de defensa sobre ella.
Delito de parricidio, cómo ha cambiado
Consúltanos sin compromiso.
LLAMA AHORA
Prisión permanente revisable en el parricidio: los supuestos del artículo 140
La pena más grave del ordenamiento español puede imponerse en casos que el lenguaje común llamaría parricidio. No por el parentesco en sí, sino por las características de la víctima.
El artículo 140.1 del Código Penal prevé la prisión permanente revisable para el asesinato cuando la víctima es menor de 16 años o una persona especialmente vulnerable por su edad, enfermedad o discapacidad. Dos escenarios encajan aquí con frecuencia:
- • El filicidio de un niño o una niña menor de 16 años.
- • La muerte de un padre o una madre de edad avanzada, enfermos o dependientes, a manos del hijo que los cuida o convive con ellos.
El requisito previo es que el hecho se califique como asesinato. Si la acusación no acredita alevosía, ensañamiento o alguna otra circunstancia del artículo 139, la vía del artículo 140 se cierra.
En nuestro análisis de la prisión permanente revisable explicamos cómo funciona esta pena y cuándo puede revisarse.

Consecuencias que van más allá de la cárcel
La condena por la muerte de un familiar no termina en los años de prisión. El Código Penal y el Código Civil añaden efectos que alcanzan a la familia y al patrimonio.
- • Privación de la patria potestad. Desde la Ley Orgánica 8/2021, el artículo 140 bis obliga al juez a imponerla cuando autor y víctima tienen un hijo en común, respecto de ese hijo. Si la víctima es hijo del autor, la privación alcanza a los demás hijos.
- • Libertad vigilada. El mismo artículo permite imponer esta medida, que se cumple tras salir de prisión.
- • Indignidad para suceder. El artículo 756 del Código Civil declara incapaz de heredar a quien haya sido condenado por sentencia firme por atentar contra la vida del causante.
La indignidad sucesoria tiene un peso especial en el patricidio y el matricidio. El condenado queda excluido de la herencia del progenitor al que mató, lo que afecta al reparto entre el resto de herederos.
Estas consecuencias deben valorarse desde el primer momento. Una defensa que solo mira la pena de prisión se queda corta.
Consigue asistencia letrada en delitos de sangre.
Consúltanos sin compromiso.
LLAMA AHORA
Cómo se juzga un parricidio y dónde está el margen de la defensa
El homicidio y el asesinato se juzgan, por regla general, ante el tribunal del jurado, en la Audiencia Provincial. Así lo establece la Ley Orgánica 5/1995 del Tribunal del Jurado. En nuestro artículo sobre el tribunal del jurado en Albacete explicamos cómo se desarrolla este procedimiento.
Que el veredicto lo dicten ciudadanos y no jueces profesionales condiciona toda la estrategia. La forma de presentar la prueba, el relato de los hechos y la explicación técnica deben ser comprensibles para un jurado.
El margen de la defensa se concentra en varios frentes:
- • La calificación: discutir la alevosía o el ensañamiento puede convertir un asesinato en homicidio.
- • La tentativa: si la muerte no llegó a producirse, la pena se rebaja en uno o dos grados.
- • El estado mental del autor: una anomalía o alteración psíquica puede eximir de responsabilidad o atenuarla.
- • La prueba: cadena de custodia, autopsia, informes forenses y declaraciones.
El estado mental del autor merece atención aparte. En algunos casos de violencia intrafamiliar grave hay detrás un trastorno psiquiátrico, un consumo de sustancias o una situación de agotamiento extremo. Acreditarlo exige pericia psiquiátrica y un análisis de conducta riguroso.
Aquí es donde un despacho de abogados y criminólogos marca la diferencia. Interpretar el informe forense, detectar sus lagunas y proponer peritajes de parte requiere formación técnica específica.
En un delito contra la vida no hay margen para la improvisación.
El parricidio ya no existe en el Código Penal, pero la muerte de un familiar sigue castigándose con algunas de las penas más severas del ordenamiento. Si usted o un familiar está implicado en un procedimiento de este tipo, como investigado o como víctima, la intervención desde el primer momento es decisiva. Puede contactar con Estudio Jurídico Torrente a cualquier hora, también en festivos.
Preguntas frecuentes sobre el parricidio
¿Cuántos años de cárcel se imponen por un parricidio en España?
Depende de la calificación. Si se considera homicidio, la pena va de 10 a 15 años de prisión; si es asesinato, de 15 a 25 años. Si la víctima era menor de 16 años o especialmente vulnerable, puede imponerse la prisión permanente revisable. El parentesco suele situar la pena en la parte alta de cada marco.
¿Es parricidio matar a la expareja?
En el lenguaje común, no suele llamarse así. En términos legales, el artículo 23 del Código Penal incluye a quien es o ha sido cónyuge o pareja estable del autor, de modo que la circunstancia de parentesco puede aplicarse aunque la relación haya terminado.
¿Se castiga el intento de parricidio?
Sí. Si el autor inicia la ejecución pero la muerte no se produce, se castiga como tentativa de homicidio o de asesinato. La pena se rebaja en uno o dos grados respecto de la del delito consumado, según el peligro creado y el grado de ejecución alcanzado.
¿Qué tribunal juzga un parricidio cometido en Albacete o Cuenca?
La instrucción corresponde al juzgado del lugar de los hechos. El juicio por homicidio o asesinato se celebra, por regla general, ante el tribunal del jurado en la Audiencia Provincial de Albacete o de Cuenca, según dónde ocurrieran los hechos.

















